sábado, 21 de septiembre de 2019

8 consejos para un dormitorio relajante. Duerme bien.


Cuando era pequeña en la habitación de mis hermanos mayores había un póster que decía "dormir, una necesidad. Dormir bien, un privilegio". Memoricé esas palabras porque cada vez que entraba en esa habitación las leía y releía tratando de entenderlas. Tuve que hacerme adulta para entender su significado. Y es que con el paso de los años te vas dando cuenta de que dormir y descansar no son la misma cosa.

Por eso ahora que puedo entender esas frases, vengo a contaros algunos trucos que ayudan a que un dormitorio sea también un lugar de descanso. Si tienes más consejos, por favor compártelos escribiendo en los comentarios.


8 aspectos que influyen en tu descanso:

1.- El color


Ejemplo de un dormitorio con tonos pastel. Son recomendables.
Ya conocemos la gran influencia que tiene el color sobre nuestras emociones y por eso el color debe ser el primer aspecto que debes revisar en tu habitación.

Si quieres que tu dormitorio sea más relajante, huye de colores vibrantes y saturados, es decir, lo que comúnmente llamamos "colores fuertes" y opta por colores  suaves o neutros.

Cualquier color en un tono pastel puede ser adecuado para un dormitorio, aún así, mi recomendación es acudir al blanco roto, beige, mostazas muy claritos, grises cálidos, etc.

Esta selección de colores es adecuada tanto para las paredes como para los textiles, el suelo, los accesorios e incluso para los muebles.


Ejemplo de un dormitorio con colores vibrantes. Debes evitarlos.


2.- El tipo de luz

Ejemplo de luz fría, a la izquierda, y luz cálida, a la derecha.

Cuando elegimos la iluminación de una estancia podemos optar por luz de tono frío, cálido o neutro. En las áreas de descanso como el salón o el domitorio siempre es recomendable elegir bombillas de luz cálida. La diferencia es muy evidente y el efecto sobre las personas también. Una luz cálida invita a la relajación.



3.- Buena ventilación
Incluso en invierno debes ventilar el dormitorio.

Uno de los factores que más puede influir en nuestro descanso es el tipo de aire que respiramos mientras dormimos. Si el aire está muy cargado porque la habitación no ha sido bien ventilada o muy contaminado por el área en la que vivimos, seguro que lo notaremos en nuestro descanso.

Por eso, te recomiendo que ventiles tu habitación en algún momento del día, idealmente después de levantarte. Eso será suficiente si estás en tu dormitorio solo por la noche.


4.- Aromas suaves y naturales


Aromas naturales y suaves ayudan a conciliar el sueño.

Algunas personas son más sensibles que otras a los aromas, pero en alguna medida todos podemos sentirnos distraídos por olores desagradables, demasiado fuertes o, tal vez,  agradables pero excitantes.

El olor de tu dormitorio puede ser un gran aliado a la hora de mejorar tu descanso pues se sabe que hay ciertos aromas que ayudan a inducir el sueño o a entrar en estados de mayor relajación.

Elijas el aroma que elijas, te recomiendo que optes por olores naturales frente a perfumes o desodorantes para el hogar de tipo químico. Siempre, en cualquier caso, no te pases con la intensidad del aroma. Es preferible que tengas la sensación de dejar de oler el aroma a notar su olor toda la noche.

Aunque podría desarrollar mucho este punto, para empezar te recomendaré los aceites esenciales o las flores de la lavanda, la naranja o el jazmín.


5.- Campos electromagnéticos

Otro factor más que puede afectar a nuestro sueño, por extraño que nos parezca, es dejar aparatos electrónicos en modo standby mientras dormimos. Tanto el ruido que podrían emitir, como las luces o los campos electromagnéticos que se forman a su alrededor pueden influir negativamente en tu descanso.

Ya hay varios estudios que hablan de cómo los aparatos electrónicos que no están del todo apagados afectan a la producción de melatonina (la hormona del sueño) reduciéndola de forma evidente. Así que ya sabes, si quieres descansar bien, apágalo todo.


6.- Las sábanas
Sábanas de algodón recién limpias.

Creo que sobre este aspecto no hay que decir mucho. Solo hay que pensar en cuánto más nos apetece meternos en una cama con sábanas agradables, recién limpias. La sensación de taparse con un textil suave, que transpira y que huele a limpio frente a otro que no cumple estas condiciones, no tiene comparación.

Si te preocupa tu descanso, dale a tus sábanas la importancia que tienen. Trata de usar sábanas de calidad y lávalas con frecuencia, pero no te olvides de usar detergentes suaves. Tanto tu piel, como ellas te lo agradecerán, y además, dormirás mejor.


7.- La decoración

Una decoración sencilla ayuda a obtener estancias más relajantes.
A muchas personas nos encanta la decoración, y el dormitorio es otra estancia más de la casa en la que podemos explayarnos y disfrutar creando entornos visuales bonitos. Aún así, mi recomendación es que no te pases con la decoración dentro de tu habitación.

Los ambientes recargados, no solo suelen terminar siendo más polvorientos y menos higiénicos (cuesta más limpiarlos), además, pueden distraer nuestra atención, llegar a ser el hogar de pequeños insectos u hongos o incluso ocupar espacios donde no nos sobran los metros cuadrados.

Si no descansas bien, replantéate si necesitas todos los muebles y objetos que hay en tu dormitorio. Aunque no lo creas, puede que eliminar algunos de ellos te ayude a descansar mejor.


Ejemplo de dormitorio recargado.

8.- La temperatura

Al contrario de lo que piensan algunas personas, en el dormitorio no debe hacer calor. Por supuesto tampoco debe hacer frío, pero si quieres descansar bien, es importante que tu habitación no parezca una sauna.

Aunque todo dependerá del gusto de cada persona, la temperatura ambiente adecuada para un dormitorio no debería ir mucho más allá de los 22 grados.

Haz la prueba, mantén un ambiente fresco, con una temperatura moderada y descansa.

2 comentarios:

  1. Muy interesante!

    Con respecto a los olores, qué recomiendas entonces? Flores frescas por ejemplo? Qué otras opciones hay? Por evitar químicos. Gracias!
    Caracolae

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  2. Las flores frescas son una opción, pero duran poco tiempo.

    Puedes hacer uso también de saquitos de lavanda o de alguna otra planta aromática.

    Otra posibilidad es poner alguns gotas de aceites esenciales puros en tu almohada (solo unas gotitas).

    Por último, también puedes usar aceites esenciales *hidrosolubles* en un humidificador. También, con unas gotas sería suficiente.

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